La violencia de género y la salud mental: el daño que no siempre se ve, pero que nunca desaparece
La violencia de género no termina cuando cesa el golpe, el insulto o la amenaza. Tampoco acaba con una denuncia, una orden de protección o una sentencia judicial. La violencia machista deja una huella profunda en la salud mental de las mujeres que la sufren, una huella que rara vez recibe la atención, el reconocimiento y la reparación que merece. Y lo que es aún más grave: muchas veces ese daño psicológico se cuestiona, se minimiza o se utiliza contra la propia víctima. Hablar de salud mental en violencia de género no es hablar de fragilidad individual ni de “problemas emocionales”. Es hablar de una respuesta humana y lógica a una situación prolongada de miedo, control, humillación y amenaza. Es hablar de supervivencia. La violencia psicológica: la base invisible del daño Antes de entrar en diagnósticos o consecuencias, conviene recordar algo esencial: toda violencia machista es violencia psicológica, [...]
